Cada proyecto de Black Oak comienza con una conversación honesta: entender cómo quieren vivir las personas que lo van a habitar y qué esperan de su espacio. A partir de ahí, diseñamos y construimos de manera consciente, cuidando el entorno, los materiales y cada detalle del proceso. Creamos espacios funcionales, cálidos y bien pensados, donde el diseño acompaña la vida cotidiana y la arquitectura liviana se convierte en una forma simple y eficiente de construir hogares con sentido.